Hablar de salud laboral ya no se limita a los cascos y los guantes. Hoy, la mente también necesita protección. El estrés sostenido, la sobrecarga de tareas o la falta de pausas son factores que impactan directamente en la productividad y en el clima de trabajo. Las empresas que reconocen esto y ofrecen espacios de formación sobre manejo del estrés, comunicación saludable y liderazgo empático no solo cuidan a su gente: también cuidan su propio futuro.
Promover la salud mental en el trabajo es una forma de gestionar con humanidad , no es una moda. Porque un trabajador saludable en cuerpo y mente, es alguien que rinde mejor, se siente valorado y permanece más tiempo en la organización.
